Oído de surfista, prevención de infecciones de oído

A pesar de que cuando nos vamos al agua el cuerpo suele estar bien protegido por el neopreno normalmente el que sale pero parado son los oídos que sufren la crudeza de las bajas temperaturas del agua  y el viento, que además enfría aún más el agua que logró entrar a los oídos. El agua provoca un cuadro conocido como oído de surfista, que genera desde pequeñas infecciones hasta sordera si son muy continuadas y no se hace nada por ello. Esta enfermedad se llama exóstosis o comúnmente conocida como oído de surfista.

Los amantes del kitesurf de otros deportes acuáticos también pueden hacer algo por prevenir el oído de surfista. Una ayuda básica y fundamental son los tapones, que aunque no los aíslan totalmente del agua fría, hace que pase menos cantidad al canal auditivo y que la poca que logra penetrar se mantenga tibia en su interior y la consecuente disminución de riesgo. La mejor opción aunque también la más cara es encargar unos tapones a medida. Si para ti son muy caros siempre puedes comprar, aunque la más cara o unos tapones homologados para el agua que puedes comprar en cualquier farmacia.

Otro consejo es Secar siempre los oídos, con un paño fino, después de cada baño y de manera suave y sobre todo acudir al centro de salud con los primero síntomas.

En casos más graves ,la única solución para este problema puede llegar a ser la operación. Se corta la parte del hueso que ha crecido teniendo mucho cuidado de no tocar el tímpano. Esto se solía hacer mediante una incisión en el oído, lo que llevaba postoperatorio. Ahora se ha perfeccionado la técnica y se está empezando a hacer mediante un taladro con una broca de 1 milímetro por la entrada del oído por lo que no se necesita abrir. Pero bueno, si prevenimos y curamos a tiempo es preferible no llegar a esto y sobre todo acude a tu médico de cabecera si padeces algunos síntomas.