La fotografía se ha convertido en una actividad fundamental en nuestra vida. La irrupción de los teléfonos móviles, hoy en día dotados con cámaras de gran calidad, así como de las redes sociales, en las que la imagen es protagonista en el mensaje comunicativo, han allanado el camino para convertirlo en una necesidad.

Esa exigencia personal por inmortalizar o grabar cada una de nuestras actuaciones también ha llegado al deporte. Muchos atletas han añadido a su rutina habitual una cámara para recopilar momentos muy especiales, ya sea entrenando, compitiendo o simplemente disfrutando de su deporte favorito en soledad o acompañados.

Gracias a eso, hoy en día podemos viajar sin movernos del sofá, disfrutar de adiestramientos que se producen al otro lado del planeta o simplemente mostrar hasta dónde somos capaces de llegar cuando llevamos nuestro cuerpo al límite en una sesión de entrenamiento.

Características de una cámara deportiva

A la hora de comprar una cámara deportiva es preciso atender a ciertas condiciones del dispositivo para saber si encaja con nuestras expectativas y necesidades. Después, por supuesto, hay que valorar el desembolso que se está dispuesto a realizar para ajustar la balanza y escoger con acierto el gadget que mejor se amolda.

Calidad de la imagen

No hay ninguna duda de que el vídeo o la imagen que vamos a archivar queremos que sea de la mayor calidad posible. Existe la tecnología así que no hay mucho de qué preocuparse, simplemente analizar qué clase de documento vamos a querer editar para tener la certeza de que vamos a conseguir el resultado esperado.

Hoy en día es posible encontrar dispositivos a un precio razonable que graben en calidad 4K o UHD (Ultra High-Definition), pero el detalle que debe preocuparte es de los FPS (Frames per second o fotogramas por segundo). ¿La razón? Si entre tus ideas de edición se encuentra la de mostrar el vídeo en cámara lenta, lo más seguro es que una cámara con 30FPS no te ofrezca la resolución adecuada y el efecto se verá en el producto final, que lucirá entrecortado.

Para asegurarte, lo mejor es que optes por aquellas opciones que graben a 60FPS.

Resistencia al agua

Si vas a sumergirte en el agua vas a necesitar que tu cámara resista al agua, eso es evidente. Y si tu actividad es al aire libre, también. A fin de cuentas, no quieres que el efecto de la lluvia te impida captar tus momentos favoritos y, aún encima, ponga en riesgo tu instrumento – hasta tal punto de hacerlo inservible –.

Estabilización

Para terminar, es recomendable confirmar que la pieza dispone de estabilización de imagen. Este recurso evitará que tus fotografías y vídeos aparezcan movidas y hasta borrosos, algo que es lógico, por otro lado, que ocurra si la instalamos, por ejemplo, al manillar de la bicicleta cuando salimos de ruta por la montaña.

Una vez que conoces los parámetros que tienes que revisar, solo te falta escoger el diseño y precio que más te guste.

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