La ISAF da marcha atrás y el windsurf estará en Río, el Kitesurf se queda fuera

Fueron 26 de los 38 miembros del Consejo de la ISAF los que votaron en contra de readmitir el RS:X como deporte olímpico y mantener el kitesurf. Al presidente de la federación internacional le pareció un margen tan escaso que accedió a las presiones de diversas federaciones para introducir enmiendas a la decisión en la reunión de este sábado y, con la presión de países como Francia, Israel o Japón, readmitir el windsurf como deporte olímpico para los Juegos de Río de Janeiro, donde Marina Alabau podrá defender el oro logrado en Londres 2012.

Tras lo ajustado de la decisión en el Consejo de la ISAF en Dun Laoghaire (Irlanda), el sueco Goran Petersson, sustituido hoy mismo como presidente de la ISAF por el italiano Carlo Croce, cedió a las presiones de federaciones como la de Francia, Israel o Japón y decidió introducir dos enmiendas a las dos primeras líneas del texto aprobado en mayo por el que el RS:X, más conocido como tabla a vela o windsurf, será sustituido en los Juegos de 2016 por el kitesurf (tabla a cometa).

Durante la reunión del Consejo de la ISAF, el 67% de sus miembros declinó una solución intermedia propuesta por algunas federaciones, la española que preside Gerardo Pombo entre ellas, de mantener ambas disciplinas en el programa de los Juegos Olímpicos siendo ambas mixtas y no diferencias por sexos. Lo ajustado de la votación nada tuvo que ver con lo sucedido en la Asamblea General, en la que tienen derecho a voto 105 federaciones, siete vicepresidentes y el propio presidente.

El resultado ha sido 59 votos a favor de readmitir el windsurf como disciplina olímpica y dejar fuera el pujante modalidad del ‘kite’ por 32 votos en contra y 22 abstenciones. Un resultado que permitirá a la sevillana Marina Alabau defender el título logrado en los pasados Juegos de Londres. Una suerte que no han tenido Sofía Toro, Ángela Pumariega y Tamara Echegoyen, cuya disciplina, el Elliot 6m de Match Race, causará baja en Río de Janeiro.

El sueño olímpico de los muchos kiters, por lo pronto, tendrá que esperar, para nosotros una pena y un ejemplo de como la Federación Española no ha sabido defender nuestro deporte.